Lima, Perú.
Lima, Perú.

El caso describe un gran operativo policial en Lima que permitió desarticular a la organización criminal conocida como “Cuentas del miedo”. Esta banda operaba desde 2023 y estaba conformada como una red de clanes familiares.
Su principal actividad era la extorsión a empresas de transporte público, a las que obligaban a pagar fuertes sumas de dinero para poder trabajar sin sufrir ataques. En total, se estima que llegaron a recaudar más de 9 millones de soles mediante este sistema de “cupos”.
Las empresas de transporte eran forzadas a pagar montos iniciales que iban entre 10,000 y 20,000 soles, además de cuotas quincenales de aproximadamente 8,000 soles. Si no cumplían con estos pagos, eran amenazadas o atacadas. Incluso, la organización contaba con infiltrados dentro de algunas empresas, quienes proporcionaban información clave sobre operaciones y posibles víctimas, lo que les permitía mantener el control y la presión sobre los transportistas.
Entre los detenidos hay personajes importantes dentro de la red, incluyendo presuntos encargados de recibir y mover el dinero, así como un miembro del Ejército, cuyo rol aún está en investigación. Además, la organización utilizaba distintos nombres para confundir y amedrentar a sus víctimas, lo que dificultaba su identificación y seguimiento por parte de las autoridades.
Sobre el blanqueo de dinero, la organización aplicaba un método para ocultar el origen ilegal de los fondos. Básicamente, utilizaban casas de apuestas y casinos como intermediarios. El dinero obtenido por extorsión era depositado en cuentas dentro de estas plataformas. Luego, realizaban apuestas o movimientos de dinero que les permitían justificar esos fondos como si fueran ganancias legítimas del juego.
En algunos casos, incluso obligaban a las propias víctimas a hacer transferencias directamente a cuentas en estas casas de apuestas o casinos. De esta manera, el dinero quedaba registrado dentro del sistema financiero formal como una transacción aparentemente legal.
Así lograban “limpiar” el dinero, haciéndolo más difícil de rastrear por las autoridades y dándole apariencia de ingresos legítimos.