Lima, Perú.
Lima, Perú.

La Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU) anunció que, a partir de agosto, se iniciará la instalación progresiva de 16 mil cámaras de videovigilancia en buses y taxis del transporte público. Esta medida forma parte de un plan integral de seguridad, con el objetivo de proteger a usuarios, conductores y cobradores ante el incremento sostenido de amenazas, extorsiones y ataques violentos.
Además de las cámaras, los vehículos contarán con botones de pánico, lo que permitirá alertar de manera inmediata a las autoridades en caso de emergencia. Las grabaciones también servirán como evidencia clave para que los delitos cometidos dentro de las unidades no queden impunes.
Durante el 2025, se han registrado múltiples actos de violencia contra operadores del transporte público, incluyendo asesinatos, lo que ha generado alarma entre trabajadores del sector y la ciudadanía en general. Ante este panorama, la ATU busca no solo disuadir a los delincuentes, sino también agilizar la respuesta de las autoridades y facilitar las investigaciones.
Si bien la iniciativa ha sido bien recibida por muchos usuarios, algunos expertos y conductores se preguntan si la medida será realmente efectiva sin una integración con el sistema policial y judicial, y sin un mantenimiento adecuado de los equipos.