Lima, Perú.
Lima, Perú.

La crisis de combustibles en Perú continúa agravándose. Carlos Puente, director de la Asociación de Grifos y Estaciones de Servicio del Perú (Agesp), confirmó que la emergencia ya cumple nueve días desde la notificación oficial de restricción de gas por parte de Cálidda el 2 de marzo, situación que afecta principalmente el abastecimiento de gasolinas y diésel.
Puente señaló que el sector espera que la reparación del ducto de Camisea se concrete lo antes posible, ya que esto permitiría normalizar el transporte de gas natural y líquidos hacia la planta de Pisco. Sin embargo, advirtió que la crisis de combustibles líquidos podría prolongarse incluso después de que se repare la infraestructura, debido a problemas de abastecimiento que se arrastran desde finales de 2025.
Según el representante de Agesp, la escasez de gasolinas y diésel comenzó a evidenciarse en diciembre, se intensificó en enero y febrero, y terminó agravándose con la emergencia del ducto. Además, el desvío de camiones cisterna que antes transportaban GLP y GNV hacia el traslado de gasolinas y diésel ha generado cuellos de botella en las estaciones de servicio y largas filas en los grifos.
El dirigente también explicó que el impacto de la crisis es diferente según el tipo de combustible. Mientras que el gas natural y el GLP han sido afectados directamente por la rotura del ducto de Camisea, que interrumpió el suministro hacia Lima y otras regiones, la escasez de gasolinas y diésel responde a una problemática logística y de distribución más compleja que podría extender la emergencia energética en el país.