Lima, Perú.
Lima, Perú.

La violencia y la extorsión continúan generando preocupación entre trabajadores y propietarios de talleres mecánicos en Lima y Callao. En las últimas horas, un establecimiento fue atacado a balazos en el primer puerto, mientras que un empleado de un taller de reparación de motocicletas murió tras ser víctima de un ataque armado en el distrito limeño de Surquillo.
En el Callao, las cámaras de seguridad registraron el momento en que dos sujetos llegaron a bordo de una motocicleta hasta un taller ubicado en el jirón José Carlos Mariátegui. Uno de los individuos descendió del vehículo, ingresó al establecimiento y efectuó tres disparos antes de huir junto con su cómplice.
De acuerdo con los propietarios y trabajadores, las amenazas contra el negocio serían recurrentes. Los presuntos extorsionadores dejaron una carta con un número telefónico y exigieron que los dueños se comunicaran con ellos. Este hecho ha incrementado la preocupación entre quienes desarrollan sus actividades en el establecimiento.
En un segundo caso, ocurrido en Surquillo, un trabajador de un taller de reparación de motocicletas perdió la vida tras un ataque a tiros. El crimen vuelve a poner en evidencia los riesgos que enfrentan los trabajadores y comerciantes ante la creciente violencia criminal.
Los ataques contra establecimientos comerciales y las amenazas extorsivas mantienen en alerta a los empresarios, quienes temen por su integridad y la de sus familias. Estos hechos también reavivan el reclamo ciudadano por mayores medidas de seguridad y una respuesta efectiva de las autoridades.
La investigación de ambos casos será fundamental para identificar a los responsables y determinar si los ataques están vinculados con organizaciones dedicadas a la extorsión.
Mientras tanto, la inseguridad continúa golpeando a Lima y Callao, donde los trabajadores y propietarios de negocios exigen garantías para desarrollar sus actividades sin vivir bajo amenazas.