Lima, Perú.
Lima, Perú.

Tres voces distintas —Julio Raurau, dirigente histórico de Conect Perú; Martín Ojeda, asesor legal de empresas de transporte; y Luis Gutiérrez, representante de APSUPER— coincidieron en una sola advertencia: si no hay garantías de seguridad, mañana mismo podrían radicalizar sus medidas y llevar al país a un paro nacional.
“Por primera vez en la historia del sector transporte están atentando contra quienes prestamos servicio a la ciudad. Nos da mucha pena que esto esté sucediendo”. En su lectura, la raíz del problema está ligada al ingreso descontrolado de inmigración irregular. Enfatizo Julio Raurau, con más de tres décadas de experiencia en el rubro. A la pregunta de Delta sobre si esta era la primera vez que el transporte era atacado de manera tan directa.
Martín Ojeda, quien aportó una mirada comparativa y estructural. “La situación es caótica y catastrófica. Esto es una copia fiel de lo que pasó en Medellín”, advirtió. Recordó cómo en Colombia, primero los delincuentes comenzaron a asesinar a los llamados “chuteros”, luego se infiltraron en las empresas y más tarde terminaron por convertirse en dueños de estas.